HOLAA!!!
Es el 9º día en Thailandia y hoy promete. Tenemos que darnos una panzada de Wats (Templos) y luego al Doi Suthep, pero por la noche HOSTIAS CHINAS EN
DIRECTO!
Nos acercamos a la lavandería que tiene unos precios que harían llorar a las amas de casa. Por lavarte 3 kilos y medio de ropa, poco más de 3 euros. Perdón,
lavar y secar... que te lo dan todo sequito, dobladito y listo para ponértelo. Por 20 céntimos más el kilo, te lo planchan, pero ya era demasiao...
Estamos cansados, pero con las pilas puestas. Anoche nos acostamos a las tantas porque hoy es nuestro turno en la cooperativa en la que estamos para elegir
la vivienda que queremos.
Nos pasaron las viviendas que los cooperativistas anteriores eligieron y debíamos elegir 5 por orden de preferencia, para que al llegar nuestro turno, los 4
comuneros que iban antes de nosotros, las que pedíamos dejasen al menos una libre con la elección de los que quedaban. TAS ENTERAO?? Pues ahí lo dejamos, que
yo tampoco estoy para farolillos después de haber dormido nada y menos con el cambio de hora con respecto a España.
Le pedimos a un Tuc-Tuc que nos lleve a los 4 ó 5 templos más característicos de Chian Mai. El caso es que tiene que hacer la tournèe en menos de una hora
porque va a venir a recogernos el autobús de la agencia de viajes para llevarnos de excursión. Vamos que va a ser esto como el anuncio ese que habría durante
una fracción de segundo una puerta y se le oía decir... "y este es el salón..." y puerta cerrada de nuevo.
Por cierto, el monje que se ve rezando en esta foto no es real. No es un propio con la postura del loto encomendándose a Buddha. Es una figura muy común que conmemora al monje no sé qué, (vete a escribirlo tú si tienes lo que hay que tener) realizada en latex y con un realismo impresionante!




Los tuc-tuc suelen ser capitaneados por vagos y maleantes de baja alcurnia, que no trabajan menos que el sastre de tarzán, porque tienen que bajar de casa
para sentarse en el tuc-tuc, que si no... el caso es que piden dinero como el que pide deseos cuando sopla las velas de la tarta. Te dicen 600 baths por una
hora de paseo a por los templos para recuperar las 4 horas que llevan rascándose los boquerones durante toda la mañana. Así que le decimos al primero que no.
De golpe y porrazo baja a 400; y a la siguiente negativa nos pide que digamos el precio. "100!!! BATHS!!" Nos mira con cara desafiante y nos dice que no...
nos alejamos mientras nos dice algo que no alcanzamos a distinguir si es una nueva oferta de negociación o un "CUTRES!! RÁCANOS!!"
En el hotel nos han dicho que una hora de Tuc tuc pasa fácilmente por los 100 baths. Así que al siguiente le paramos y le damos la misma retaila. Cómo saben
los jodíos. A pesar de hablarle yo, el tío, como si de un niño travieso que busca los mimos de la madre, mira a Clara y le dice "Madame... gif mi mor, plis.
no can, no can, gif mi mor"
Mira, ni pa tí ni pa mí (también te dicen esa frase los jodíos) lo dejamos en 150 y no discutimos más, que si no, nos fumamos el tiempo y nos viene a buscar
la Van para la excursión.
El tío nos lleva literalmente volando. Vamos que no tocamos con las ruedas el suelo, hay que ver muchos templos y sólo hay 50 minutos.
El primero, el segundo... otro más!! Quién dijo que viendo un templo los has visto todos?? No sé, pero era sabio el jodío. El conductor va descojonao,
literalmente además, porque nosotros vamos partiéndonos de la risa y el tío nos sigue el juego. Ya nos dice lo de "Camon! new stop!" incluso antes de parar
el tuc tuc. Me lanzo en marcha, saco 4 fotos y Clara tira unos segundos de video y a correr. Esto es una auténtica Gimkana!!.




Cuando por fin llegamos al hotel, aún nos sobran un par de minutos para tomar un vaso de agua y confirmar con el de recepción que compre las entradas del
Muay Thai. Olé!! Hacemos aguas menores y llega la fragonetilla para partir a Doi Suteph. Esta vez no vamos solos!!
El grupo es bastante majo y vamos comentando las jugadas. El mejor el Guía. Que en la primera parada, un pueblo de las montañas, donde aún continúan
cultivando opio, nos dice que jamás lo ha probado, que él sólo le pega a la marijuana... que no nos preocupemos que además hoy, no le ha dejado al conductor
de la furgo darle mucho. Todo esto aderezado con dos tipos del pueblo que nos van siguiendo a todo el grupo a voz de " madame, diamant!???" Van con diamantes
envueltos en papeles y te los ofrecen con la misma discreción que los gitanos de El rastro te ofrecen los relojes trolex que dicen que son robados. Cuando le
dicen a Clara -"Madame, diamont??" Clara les mira me señala y suelta un "Ai jav uan very big brute diamont"... Para lo que hemos quedado...
Después de esto, visita al Doi Suteph. Monjes por todas partes y gente rezando en uno de los templos con unas vistas más espectaculares de la ciudad de Chian
Mai. Fotos de rigor para no ser menos y descenso de escaleras interminables y custodiadas por dos Naghas gigantes. Las Naghas, son Serpientes enormes que
intentaron acabar con Buddha, pero que ahora le procuran protección. (Se han convertido del lado oscuro o algo así)





Estamos de vuelta en el hotel. Esto va tomando ciertos tonos de color morado lombarda. Huele a ensalada de tortas... MUAY THAI!!
Nos llevan al estadio que se trata de un gimnasio con un cuadrilátero para que combatan los chavales que entrenan allí y nos sientan en unas improvisadas
sillas de madera de las que hacen que el culete se resienta pasados 20 minutos. Nos dan el panfleto donde vienen anunciados los combates y nos acercan una
lista de bebidas con su precio. Clara está un poco horrorizada. El caso es que nunca ha visto un combate de muay y estando tan cerca (primera fila) parece
que nos vayan a caer parte de las tortas a nosotros y de paso algún salpicón de sangre. No problem!! para eso estamos!!
Los primeros combates de seis que se van a producir, son de pesos muy ligeros protagonizados por niños de no más de 15 años e incluso un par de chicas que
pegan unas patadas que harían palidecer al Thom Poh de la peli del Van Damme.
Son realmente interesantes los preliminares que cada combatiente elige realizar antes de comenzar el combate. Entre rezos, baile y recorrer el cuadrilátero
para ir mostrando sus respetos a las cuatro esquinas y las cuerdas del ring, va dando comienzo cada una de las luchas.
Estos boxeadores ya son bastante mayorcitos. Comienzan unos que fácilmente pueden tener 24 ó 25 años y se dan una tunda importante. Aún está lo mejor por venir. Previo al combate final, entre Alexis ( español) y un tío con nombre impronunciable se suben 4 máquinas en el ring, se tapan los ojos con unas vendas y comienzan a propinarse puñetazos a diestro y siniestro sin saber a quien están dando y de quién están recibiendo. Cuando acaban, entre risas, recorren la sala con una caja para "tips" y se prestan a hacerse fotos con flipaillos del público :) Por cierto, ese de las fotos soy yo... jajajaj





La vuelta al hotel es durilla. Despúes de ganar los españoles en el ring, nos toca devolver nuestros huesos al otro extremo de la ciudad. Cogemos un tuc tuc que tiene un punto que pa qué. Es un tipo que nos dice que 300 baths por el viaje y al que le dice Clara que 60. El tipo nos mira y nos dice todo serio. "ok, 60 dolars". Jajaja, casi no podíamos de la risa. El tío era un cachondeo. Cada vez que pasaba por una acera con chicas de dudosa moral reunidas, les daba un toque de claxon cuya melodía dejaba mucho dicho.
Las 3 horas largas de Muay Thai había estado lloviendo fuera y ahora toda la carretera estaba mojada. El canalla iba tan rápido que levantaba ruedas.
Lo pasamos genial. Cuando llegamos, le dimos los 60 baths y 20 más de propi para "Life Ensurance". El conductor del tuc tuc se partía de la risa. Jajajaj
Vuelta a dormir, que mañana a las 7 de la mañana hay que estar arriba. Y ya son las 1.20!!!



